Colaborar en un Grupo que mantiene entre sus prioridades el desarrollo de la infancia y de la juventud en nuestro país, me llena de orgullo y satisfacción.
En días pasados, Ayax Carranza Segura, director general de Comunicación Institucional de Banco Azteca, entregó en mi representación 25 computadoras en tres albergues pertenecientes a Hogares Providencia I. A. P. en Querétaro:
• Hogar de los Pequeños de Jesús
• La Casa Hogar de las Niñas de María Inmaculada
• Hogar Juvenil del Santísimo Redentor


No pude estar presente, como me hubiese gustado, pero comparto el mensaje que Ayax dirigió a los jóvenes estudiantes al entregar los equipos:
“Es de vital importancia que la educación en México siga avanzando, pues las nuevas generaciones serán las encargadas de llevar al país a un nuevo nivel. Estar bien preparados es básico para lograr este objetivo, así como motivar a las y los jóvenes para que exploren y conozcan todas las profesiones que existen, elijan la que más les guste y nunca dejen de perseguir sus sueños. Desde ahí comenzar hacer la diferencia.”

Expreso mi agradecimiento y reconocimiento a Naike Hechem, presidenta de The C-Class, pues sin su apoyo nada de esto hubiera sido posible.

Agradezco también la oportunidad que Araceli Herrera Barrón, directora y representante legal de Hogares Providencia I. A P. nos ha brindado a mi equipo y a mí para poder hacer la entrega de estos equipos de cómputo.

Espero que en ellos encuentren una herramienta útil para el estudio, que les permita no solo aprender más, estar mejor preparados y a la vanguardia, a fin de mantenerse competitivos, sino que también puedan ayudarles a mejorar sus relaciones humanas.
Considero que es fundamental el conocimiento práctico de instrumentos digitales que solo puede llegar a ser adquirido mediante la exploración y la interacción.

Seguiremos pendientes de las necesidades que existen en estas casas hogar. Mi admiración y respeto por el gran trabajo que realizan los encargados de cuidar a estos pequeños. Tengo la confianza de que aprovecharán al máximo sus nuevas computadoras.
Mi corazón se llena de alegría por haber cerrado el año con esta donación, ya que sentir la felicidad en un niño o una niña por poder estudiar y tener mejores oportunidades, es algo que no tiene precio.
Los invito a sumarse a cualquier iniciativa que apoye a estas nobles causas.
